Dear Baby Ale

Todo lo que hoy le diría a la niña que soñaba con ser modelo.

Hace unos días abrí un álbum de fotos que tenía años sin ver. Empecé a pasar página por página y me encontré con una versión de mí que casi había olvidado: fotos de cuando era bebé, de mi niñez, de mi adolescencia... momentos tan simples que, en ese momento, parecían uno más, pero que hoy cuentan una historia completamente distinta.

Confieso que me puse bastante emocional. Muchas de esas fotos me devolvieron, aunque fuera por un momentito, a personas que hoy extraño demasiado y que fueron parte fundamental de mi infancia, de mis sueños y de la mujer que soy hoy.

Es curioso cómo, con el paso de los años, uno empieza a reconocer cosas de sí mismo que antes no veía. Empiezas a entender por qué eras como eras, qué sueños llevabas contigo desde tan pequeña y cómo muchas de las cosas que hoy forman parte de tu vida ya estaban ahí, aunque todavía no lo supieras.

Mientras veía esas fotos, recordé que desde muy chiquita soñaba con ser modelo. Me encantaba ponerme vestidos, jugar frente al espejo, imaginar que estaba en una pasarela.... Era un sueño inocente, un juego de niña, de esos que nacen sin miedo y sin cuestionamientos.

Y, de alguna manera, esa niña terminó cumpliendo muchos de esos sueños.

El modelaje me regaló mucho más de lo que alguna vez imaginé. Me permitió conocer países que nunca pensé visitar, trabajar con marcas que admiraba, conocer personas increíbles y vivir experiencias que cambiaron mi vida. Incluso me llevó a crear Nova, mi agencia que nació con el deseo de ayudar a otros a perseguir sus propios sueños.

Pero, viendo esas fotos, me di cuenta de algo.

Si pudiera sentarme cinco minutos con esa niña, probablemente no le hablaría de ninguna de esas cosas.

No le contaría sobre las campañas, las pasarelas, los viajes… Le hablaría de los rechazos que un día llegarán y de cómo no significan que no sea suficiente. Le diría que nunca se compare con el camino de los demás, que cuide mucho más su paz que la opinión de la gente y que jamás permita que esta industria le haga olvidar quién es.

Con los años entendí algo que me habría encantado saber desde el principio: los mejores consejos para una modelo rara vez hablan de modelaje. Hablan de autoestima. De resiliencia. De propósito. De autenticidad. Y de aprender que la persona que eres siempre será mucho más importante que la modelo que el mundo ve.

Si hoy pudiera volver a encontrarme con esa pequeña Ale, me sentaría a su lado y le compartiría estas 15 lecciones que la vida —y el modelaje— terminaron enseñándome. Y quién sabe... tal vez alguna de ellas también era justo la que tú necesitabas leer hoy.

1. Tu valor nunca va a depender de que alguien te escoja.

Habrá castings donde te dirán que no. Clientes que elegirán a alguien más y oportunidades que sentirán injustas. Al principio creerás que cada "no" dice algo sobre ti, pero con el tiempo entenderás que la mayoría de las veces simplemente significa que buscaban otra historia u otro perfil. Suelta lo que no te pertenece. Lo que es para ti, llegará en el momento indicado.

Nunca permitas que un casting tenga más poder sobre tu autoestima que tú misma.

2. No intentes parecerte a las demás.

Durante muchos años pensarás que necesitas ser un poco más como alguien más: más alta, más delgada, más extrovertida o más fotogénica. Entrarás a un backstage y te haras chiquita. Pero un día descubrirás que aquello que te hacía sentir diferente era exactamente lo que te hacía memorable.

El día que dejes de intentar parecerte a las demás, será el día en que realmente empezarás a destacar.



3. Ser buena persona nunca pasará de moda.

La industria nunca dejará de valorar una cara bonita, pero las carreras más largas suelen pertenecer a quienes tienen el corazón bonito. Corazon mata carita (always).

La manera en la que tratas al maquillista cuando ella hace su trabajo. Cómo saludas al equipo de producción. El respeto con el que hablas a un asistente. La humildad para recibir feedback y seguir aprendiendo. La empatía con otros modelos. La gratitud por cada oportunidad. Todo eso también habla de ti.

Nunca olvides que lo que llevas por dentro siempre tendrá más valor que cualquier atributo físico. Tu integridad, tu educación, tu actitud y la forma en la que haces sentir a los demás son cosas que te hacen especial.

4. Cuida a la persona, no solo a la modelo.

Habrá momentos en los que pondrás toda tu energía en verte bien para los demás y olvidarás preguntarte cómo te sientes tú. Recuerda que tu valor no esta en como te ves.

Aprenderás que la salud mental, las amistades, la familia y tener una vida fuera del modelaje son igual de importantes que cualquier campaña.

Recuerda que cuando termina el trabajo, quien vuelve a casa eres tú, no la modelo.

5. No tengas miedo de cambiar de sueño.

Quizá hoy piensas que el modelaje será toda tu vida. Y sí, cambiará tu vida.

Pero también descubrirás que amas emprender, crear proyectos, viajar, enseñar... No te aferres a una sola versión de ti.

Siempre puedes evolucionar.

6. Aprende todo lo que puedas.

No solo sobre moda.

Aprende de fotografía. Marketing. Finanzas. Negociación. Redes sociales.

Cada conocimiento nuevo será una herramienta que un día agradecerás tener.

7. Rodéate de personas que celebren tus logros.

Habrá quienes compitan contigo.

Y habrá quienes aplaudan cada paso que des. Aprende a distinguirlos.

Las personas correctas harán que el camino sea mucho más bonito. Te acompañarán tanto en los momentos de éxito como en los más difíciles. Estarán a tu lado no solo durante producciones, castings o backstage; también celebrarán contigo tus cumpleaños, compartirán tus Navidades, estarán presentes el día de tu boda y te abrazarán cuando tengas que despedir a las personas que más amas. Con el tiempo descubrirás que algunas de las amistades más valiosas de tu vida nacerán gracias a esta profesión. Cuídalas, valóralas y mantenlas siempre cerca, porque esas personas dejarán de ser solo colegas para convertirse en familia.



8. Tu marca personal empezará mucho antes de que lo notes.

Durante mucho tiempo pensarás que una marca personal tiene que ver con tener un logo, seguidores o un feed bonito en Instagram. Pero un día descubrirás que tu marca comenzó a construirse mucho antes de que existieran las redes sociales.

Empieza con la forma en la que saludas cuando entras a un casting. Con cómo respondes un mensaje. Con la puntualidad con la que llegas a una producción. Con la actitud que mantienes cuando las cosas no salen como esperabas. Con la manera en la que tratas al equipo de producción y a los demás modelos.



Cada conversación, cada decisión y cada interacción va construyendo la percepción que los demás tienen de ti. Poco a poco, las personas empezarán a asociar tu nombre con ciertas cualidades: profesionalismo, amabilidad, confianza, creatividad, buena energía o responsabilidad. Y eso, aunque no puedas verlo, es una de las herramientas más valiosas que tendrás a lo largo de tu carrera.

Cuida tu nombre, porque se convertirá en tu carta de presentación.



9. La confianza no llega cuando consigues el trabajo.

Durante mucho tiempo creerás que la confianza llegará el día que te elijan para esa campaña, que firmes con esa agencia o que consigas ese trabajo que tanto deseas. Pensarás que, cuando eso pase, por fin te sentirás suficiente.

Pero la realidad es otra. Si tu confianza depende de los resultados, siempre estará cambiando con ellos.

La verdadera seguridad llega cuando entiendes que un "sí" no aumenta tu valor y un "no" tampoco lo disminuye. Cuando dejas de poner tu autoestima en manos de un cliente, un casting o una decisión que muchas veces ni siquiera tiene que ver contigo.

El día que entiendas que tu valor no depende de que alguien te escoja, entrarás a cada casting con una energía completamente diferente. Ya no buscarás aprobación; simplemente mostrarás quién eres. Y, paradójicamente, esa autenticidad será una de las cosas que más atraerá oportunidades.

10. No te compares con los tiempos de los demás.

La vida —y esta industria— no funcionan con el mismo reloj para todos.



Algunas carreras despegan muy jóvenes. Otras encuentran su mejor momento a los 25, a los 30 o incluso muchos años después. Hay modelos que construyen una trayectoria increíble en las pasarelas, mientras que otras descubren su lugar en campañas comerciales, publicidad, contenido digital o emprendiendo sus propios proyectos. Compararte con el camino de alguien más solo hará que dejes de disfrutar el tuyo.

Cada persona tiene una historia distinta, un punto de partida diferente y un propósito que no se puede medir con la velocidad de los demás.

Confía en tu proceso. Sigue preparándote, aprendiendo y creciendo. El éxito no tiene fecha de vencimiento.

11. Habrá temporadas de mucho trabajo… y temporadas de silencio.

Y ambas son normales. No confundas una pausa con el final.

Muchas veces los mejores capítulos llegan después de los momentos donde parecía que nada estaba pasando. Sigue aprendiendo, haciendo proyectos solo por crear. Disfruta del camino.

12. Nunca dejes de ser curiosa.

Las mejores oportunidades de mi vida llegaron porque dije "sí" a aprender algo nuevo. Porque dije que "sí" a algo que me ponia muy nerviosa o que no creia que podia.

Sé esa persona que pregunta, observa, escucha y nunca cree que ya lo sabe todo.

13. No olvides disfrutar.

Habrá días donde estarás tan enfocada en el siguiente casting o en la siguiente meta que olvidarás celebrar lo que ya lograste.

Haz una pausa.

Mira hacia atrás.

Y date cuenta de lo lejos que has llegado.

14. El éxito no será exactamente como lo imaginabas.

Con los años descubrirás que el éxito no se mide por la cantidad de campañas que hagas, sino por la vida que construyas mientras las haces.

Para mí, el verdadero éxito ha sido crear Nova, conocer personas maravillosas y tener la oportunidad de abrir puertas para otros. Porque no hay satisfacción más grande que ver a alguien cumplir un sueño y saber que, de alguna manera, pudiste formar parte de esa historia.

Ese nunca fue el plan.

Y terminó siendo muchísimo mejor.

15. Nunca pierdas la ilusión de esta niña.

Mientras escribo estas líneas y vuelvo a ver esas fotos, me doy cuenta de que la mayor lección no tiene que ver con el modelaje. Tiene que ver con proteger a esa niña que soñaba sin límites, que se emocionaba con las cosas simples y que nunca dudó de que podía llegar lejos. Ojalá la vida nunca te quite esa ilusión. Que los rechazos no endurezcan tu corazón, que el éxito no te haga perder la humildad y que la experiencia nunca apague tus ganas de seguir aprendiendo. Al final, esa niña curiosa, noble y llena de sueños siempre será la mejor versión de ti. No olvides nunca, la mejor modelo que puedes llegar a ser es aquella que nunca deja de parecerse a la niña que empezó a soñar.

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Si hoy pudiera sentarme con esa Baby Ale, no le hablaría de campañas, de Fashion Week ni de todo lo que algún día logrará gracias al modelaje. Le diría que la vida será mucho más bonita y mucho más difícil de lo que imagina. Que habrá sueños que cambiarán de forma, caminos que tendrá que volver a empezar y decisiones que le romperán el corazón. Le contaría que Nova no siempre se llamará Nova, que antes habrá otros proyectos, otras agencias, algunos fracasarán y otros tendrán que cerrarse para dar paso a algo mucho mejor. Le diría que perderá personas que creía que estarían para siempre, que algunos mejores amigos un día serán desconocidos, que escuchará críticas injustas y que no siempre entenderá por qué ciertas cosas pasan. Pero también le prometería que cada uno de esos momentos la convertirá en la mujer que está destinada a ser.

Le diría que la verdadera fortaleza no será nunca verse perfecta frente a una cámara, sino tener el valor de empezar de nuevo cuando la vida cambie los planes. De seguir creyendo cuando nadie más lo haga. De levantarse con el corazón roto y aun así elegir seguir adelante.

Y quizás ese sea también el mensaje que quiero dejarte a ti. Persigue tus sueños con todo el corazón, pero no te aferres tanto al camino que olvides disfrutar el viaje. Habrá puertas que se cerrarán para abrir otras mucho mejores. Habrá personas que llegarán para enseñarte y otras que se irán para hacer espacio a quienes sí están destinadas a quedarse. La vida va a cambiar tus planes muchas veces, pero nunca dejes que cambie tu esencia. Al final, tu mayor logro no serán las campañas, los títulos o los aplausos. Será convertirte en una persona de la que te sientas profundamente orgullosa, sin importar todo lo que tuviste que atravesar para llegar hasta ahí.



With love,

Ale

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